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CV clásico: cuándo usarlo y cómo se arma

Actualizado: septiembre de 2026 · Dante Coledas, fundador de chooseme

El CV clásico es el formato que la mayoría de los reclutadores tienen en la cabeza cuando piensan en "un currículum": una columna, tipografía con serifa, encabezados claros y ningún elemento decorativo. No pasa de moda porque no depende de la moda; se lee igual de bien en papel, en pantalla y en un sistema de filtrado automático.

Esta guía describe qué define a un CV clásico, en qué situaciones es la mejor elección, cómo se construye sección por sección y qué plantillas lo replican sin trabajo de diseño. También lo compara con el formato moderno para que la decisión no sea por gusto sino por contexto.

En esta guía

Qué define a un CV clásico

Un CV clásico se reconoce por cuatro rasgos que trabajan juntos. La tipografía con serifa (Times New Roman, Garamond, Lora, Georgia) transmite formalidad y facilita la lectura de texto corrido en papel. La columna única deja que el ojo avance de arriba hacia abajo sin saltos. Los encabezados de sección, en mayúsculas o versalitas y separados por una línea fina, funcionan como señales de orientación. Y la paleta se reduce al negro sobre blanco, con un gris para datos secundarios como fechas y ciudades.

Lo que no lleva es tan importante como lo que lleva. No hay barras laterales, íconos, fotos de gran tamaño, barras de nivel de habilidades ni fondos de color. Cada recurso visual que se elimina devuelve espacio al contenido, que es lo que el reclutador evalúa. El formato Harvard, explicado en detalle en la guía sobre el formato Harvard, es la versión más conocida de este estilo.

Un CV clásico no es un CV pobre. Es un CV que confía en que los logros, bien escritos, no necesitan decoración.

Cuándo conviene el formato clásico

El formato clásico es la elección correcta en cualquier proceso donde la seriedad pese más que la originalidad. Eso incluye banca, seguros, consultoría, estudios jurídicos, contaduría, ingeniería, sector público, salud y la mayoría de las posiciones gerenciales. En esos entornos el CV se lee como documento formal, y un diseño vistoso puede interpretarse como falta de criterio.

También conviene cuando el CV va a pasar por un ATS antes de llegar a una persona. La columna única y los encabezados estándar son exactamente lo que un sistema de filtrado necesita para extraer el texto sin mezclar campos; la guía de CV compatible con ATS detalla las reglas técnicas. Y es la base más segura para postulaciones internacionales, donde las convenciones locales varían pero la sobriedad se entiende en todas partes.

Hay dos situaciones donde queda corto. En diseño, publicidad o dirección de arte, el documento también funciona como muestra de criterio visual y una hoja en Times New Roman puede jugar en contra. Y en perfiles junior con poco contenido, la austeridad deja demasiado espacio en blanco a la vista; ahí ayuda un formato con más estructura visual, o un CV clásico con secciones adicionales (proyectos, cursos, voluntariado) que llenen la página con sustancia.

Cómo se arma un CV clásico

El orden de las secciones es el mismo que para cualquier CV cronológico: datos de contacto, resumen profesional, experiencia, formación, habilidades e idiomas. Lo que cambia es la disciplina con que se presentan.

1
Datos de contacto
2
Título profesional
3
Resumen
4
Experiencia laboral
5
Educación
6
Habilidades
7
Extras

Los pasos concretos:

  1. Encabezado centrado o alineado a la izquierda, con el nombre en un tamaño claramente mayor (26 a 32 puntos) y, debajo, una sola línea con ciudad, teléfono, correo y LinkedIn. Sin foto salvo que el mercado o la oferta la pidan.
  2. Resumen profesional de tres o cuatro líneas en texto corrido, sin título rimbombante: cargo actual, años de experiencia, especialidad y un logro que resuma la trayectoria.
  3. Experiencia en orden cronológico inverso. Cargo en negrita, empresa, ciudad y período (mes y año) en una o dos líneas. De tres a cinco viñetas por puesto, cada una con verbo de acción y resultado medible: "Reduje el tiempo de cierre contable de 12 a 7 días con conciliaciones automatizadas".
  4. Formación con título, institución y año; sin listar materias ni promedios salvo en perfiles recién graduados.
  5. Habilidades e idiomas como listas de nombres exactos, sin porcentajes ni estrellas. "Excel avanzado 80 %" no; "Excel (tablas dinámicas, Power Query)" sí.
  6. Márgenes de 2 a 2,5 cm, cuerpo de 11 a 13 puntos e interlineado de 1,5 o 1,6. Una página para perfiles junior y de mitad de carrera; dos con más de diez años de trayectoria relevante.

Una regla práctica: un solo recurso de énfasis por línea. Si el cargo va en negrita, la empresa no; si el encabezado va en mayúsculas, no lleva subrayado además.

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Las plantillas Clásico y Corporativo

Entre las plantillas de CV de chooseme hay dos que aplican este estilo con criterios distintos. La plantilla Clásico es la versión pura: tipografía Lora (una serifa contemporánea que se lee bien en pantalla), encabezado centrado, secciones separadas por una línea fina, negro y gris sin ningún acento de color. Es la que conviene para banca, legales, sector público y cualquier postulación donde el CV deba parecer un documento formal antes que una pieza de diseño.

La plantilla Corporativo es una variante del clásico pensada para entornos de empresa que admiten un toque de identidad. Los títulos de sección y el nombre van en Merriweather, una serifa de trazo firme, mientras el cuerpo usa Work Sans, una sans serif que gana legibilidad en tamaños pequeños. El acento es un azul navy discreto en separadores y nombre, y el encabezado va alineado a la izquierda. El resultado sigue siendo una columna sobria, pero con un aire de consultora o de empresa mediana más que de estudio jurídico.

Las dos comparten la misma estructura de contenido, así que se puede pasar de una a otra sin reescribir nada; lo único que cambia es la capa visual. Para un CV más largo, cualquiera de las dos admite una densidad compacta que ajusta cuerpo, interlineado y márgenes a la vez.

Clásico frente a moderno

La diferencia entre los dos formatos no es de calidad sino de contexto. Esta tabla resume dónde se separan:

AspectoCV clásicoCV moderno
TipografíaSerif (Lora, Garamond, Georgia)Sans serif (DM Sans, Raleway, Helvetica)
ColumnasUna, ancho completoA menudo dos, con barra lateral
ColorNegro y gris; a lo sumo un acento navyAcento de color, a veces barra oscura
EncabezadoCentrado o a la izquierda, sin fotoA la izquierda, con foto en algunos mercados
HabilidadesLista de nombresChips o etiquetas
Lectura por ATSSin fricciónDepende del diseño; la barra lateral puede alterar el orden
Sectores donde encajaBanca, legales, salud, público, gerenciaTecnología, startups, marketing, producto
RiesgoParecer austeroParecer recargado o perder datos en el filtro

El CV moderno tiene su propia guía, con lo que lo hace moderno de verdad y lo que solo lo hace ruidoso. Ante la duda entre los dos, el clásico pierde pocas veces: un reclutador rara vez descarta por austero y descarta con frecuencia por ilegible.

Errores que arruinan un CV clásico

El formato es simple, y por eso los errores se notan más. Estos son los más frecuentes:

Así noAsí sí
Times New Roman en 10 puntos con márgenes de 1 cm para que entre todoLora o Georgia en 11 a 12 puntos, márgenes de 2 cm, y recortar contenido irrelevante
Encabezados con subrayado, negrita y mayúsculas al mismo tiempoMayúsculas con una línea fina debajo, sin otro recurso
"Responsable de tareas administrativas y atención a clientes""Gestioné la facturación de 140 clientes mensuales con cero reclamos por errores en 2025"
Bloque de texto justificado sin viñetas en cada puestoTres a cinco viñetas por puesto, cada una de una o dos líneas
Sección "Habilidades" con "trabajo en equipo, proactividad, responsabilidad"Habilidades concretas: "SAP FI, conciliaciones bancarias, NIIF, Power BI"
Dos páginas con un perfil de tres años de experienciaUna página; la segunda solo con más de diez años de trayectoria relevante

Todos los formatos, incluido este, se eligen después de decidir el tipo de CV (cronológico, funcional o combinado); la guía de tipos de CV explica cuál corresponde a cada situación.

Preguntas frecuentes

¿Un CV clásico es lo mismo que el formato Harvard?

Casi. El formato Harvard es la versión más difundida del estilo clásico: una columna, serif, encabezados en mayúsculas, sin foto y con logros cuantificados. Un CV clásico puede admitir pequeñas variaciones (acento de color, encabezado a la izquierda, foto donde el mercado la espera) sin dejar de ser clásico.

¿El CV clásico lleva foto?

Por defecto no, y en Estados Unidos, Reino Unido y Canadá nunca. En varios mercados de LatAm y Europa continental sigue siendo habitual en ciertos rubros; si la oferta la pide o el sector la espera, se puede agregar en el encabezado sin romper el formato, en tamaño pequeño y con fondo neutro.

¿Qué tipografía usar en un CV clásico?

Cualquier serif legible en pantalla y en papel: Lora, Georgia, Garamond, Merriweather o Libre Baskerville. Times New Roman funciona pero se asocia con documentos escolares; las alternativas anteriores dan el mismo tono formal con mejor lectura. El cuerpo va entre 11 y 13 puntos.

¿Un CV clásico pasa los filtros ATS?

Es de los formatos que mejor los atraviesa. Columna única, texto real, encabezados estándar y sin elementos gráficos: exactamente lo que el sistema necesita para extraer los datos sin mezclar campos. Conviene exportarlo en PDF generado desde texto, no escaneado.

¿Cuándo conviene el Corporativo en lugar del Clásico?

Cuando el proceso es de empresa o consultora y admite algo de identidad visual sin dejar de ser sobrio. El acento navy y los títulos serif con cuerpo sans dan un aire más contemporáneo. Para legales, sector público o postulaciones muy formales, el Clásico puro sigue siendo la opción más segura.